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El Día de los Presidentes se remonta a nuestro padre fundador y primer Presidente de los Estados Unidos de América, George Washington. Washington nació el veintidós de febrero de mil setecientos treinta y dos. En su cumpleaños en 1796, cuando Washington estaba en su último año completo como presidente, esa fecha se convirtió en el día festivo conocido como el Cumpleaños de Washington. Sin embargo, los estadounidenses celebraron este día festivo recién en 1832, 100 años después de su nacimiento.
Abraham Lincoln, fue el siguiente presidente en ganar un respeto similar al obtenido por Washington. Nacido el 12 de febrero de 1809, el cumpleaños de Lincoln se celebró por primera vez en 1865, al año siguiente de su asesinato. A pesar de que su cumpleaños no fue honrado, como un día festivo a nivel nacional como el de Washington, muchos estados lo adoptaron como un día festivo legal.
En 1968, el congreso aprobó una ley para que todos los días festivos a nivel nacional fueran los días lunes, incluido el cumpleaños de Washington, para crear un fin de semana de tres días. En 1971, el Presidente Richard Nixon combinó los cumpleaños de Washington y Lincoln en el Día de los Presidentes. Se celebraría el tercer lunes de febrero, sin importar en qué día cayera. En la actualidad, el Día de los Presidentes está visto como un día festivo que rinde homenaje a Washington y Lincoln, así como a todos aquellos que hayan servido al país como presidentes.
Este día, originalmente, era conocido como el Día de Washington, en honor al primer presidente estadounidense, George Washington, nacido un 22 de febrero de 1732. Después de la Guerra Civil estadounidense, muchos estados comenzaron a celebrar, el 12 de febrero, como el natalicio del décimo sexto presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln. El día de asueto, concede un día libre a los trabajadores para que compartan este día con sus familias. Mientras, que muchas tiendas por departamentos ofrecen grandes rebajas de precios en sus mercancías.
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